En los últimos años, sobre todo debido a la crisis
económica, los bancos han hecho de todo ampliando su cartera de servicios. Sin
embargo, el manejo de los depósitos continúa siendo su principal actividad,
después de todo, un banco se debe distinguir por su capacidad para manejar de
la mejor forma posible nuestros ahorros, lo cual significa: sacar la
rentabilidad más alta con el menor riesgo.
Si uno persona no tiene experiencia en este ámbito,
puede pensar que todos los depósitos bancarios son iguales pero en realidad no es así. Por ejemplo, el
Banco Sabadell que, dicho sea de paso, se encuentra entre las seis mayores
entidades financieras españolas por importancia, solidez y solvencia; ofrece
una serie de opciones de depósitos muy interesantes. Estas alternativas son
innovadoras, seguras y muy versátiles por lo que el cliente puede escoger entre
un amplio abanico de opciones.
Se puede empezar con el depósito online que, como lo indica su nombre, se contrata
exclusivamente a través de Internet y a su vencimiento garantiza siempre la
recuperación del 100% del capital. Este tipo de producto es el más flexible ya
que se puede contratar para 10, 30, 60, 90 días, para seis meses o para un año.
En los contratos entre 10 y 90 días garantiza un tipo de interés máximo TAE del
0,95% mientras que en los contratos de seis o 12 meses el TAE es de 1,75%. El
abono de los intereses aviene al vencimiento pero si te arrepientes, los
contratos de seis y 12 meses se pueden cancelar antes del vencimiento pagando
una pequeña penalización.
El segundo producto particularmente interesante es el depósito vinculación a 12 meses. Este
producto es una excelente alternativa para quienes quieren proteger sus ahorros
incrementando paulatinamente el depósito con ingresos periódicos de un mínimo
de 700 euros mensuales durante por lo menos ocho meses. En este caso se añade
al tipo de interés un 0,5% más. Si al final del contrato la suma del depósito
es superior del 80% del depósito inicial se añadirá el 0,75% al interés de base.
En cualquier caso, el capital siempre está garantizado al 100% al termine el
contrato.
Finalmente, encontramos los depósitos referenciados, que son básicamente productos financieros
orientados a la inversión en los mercados aprovechando la máxima rentabilidad.
Y también hallamos los depósitos
evolución, que son depósitos a tres años vinculados a la evolución del IPC
interanual (Índice Precios Consumo). Vale aclarar que todos estos productos
garantizan la recuperación del 100% del capital al vencimiento, un pequeño
detalle que adquiere enormes proporciones en los tiempos que corren.
