La aparición de las redes sociales ha hecho que todas las
marcas luchen por tener éxito en este nuevo medio por lo que intentan conseguir
la cobertura más amplia posible. Normalmente los directivos piensan que es
imprescindible estar en las redes sociales y eso significa que "cuantas
más, mejor". Sin embargo, ni todas las marcas son iguales, ni hay que
estar obligatoriamente en todas las redes sociales.
A la hora de desarrollar una presencia activa en
Social Media, es importante detenerse a valorar cómo se puede aprovechar su
potencial en beneficio de la marca, con el fin de diseñar una estrategia y
evitar algunos errores importantes.
1. Actuar en la red equivocada. Cada plataforma social
tiene sus características propias y se dirige a un público determinado. Por
esta razón, es importante conocerlas, estudiar las posibilidades que tiene para
la marca, y utilizar solo aquellas que realmente son adecuadas, en función de
la audiencia y los objetivos recogidos en la estrategia de Social Media.
2. Decir lo mismo en todas las redes sociales. Es
importante tener en cuenta que cada canal implica un tipo de comunicación
concreto; posee su propio lenguaje y demanda un tipo de contenido distinto.
3. Olvidarse del objetivo de la marca en redes
sociales. En ocasiones, con el fin de destacar y llamar la atención de los
usuarios, las marcas comparten contenido que realmente no se identifica con
ellas, ni con su estrategia, ni persigue los objetivos marcados. En estos
casos, la marca ha pierde el norte, por lo que sus acciones no le sirven de
nada. Es necesario aportar contenido creativo, de calidad y que capte la
atención del público objetivo, pero siempre con una intencionalidad y sin
olvidar su identificación con la marca.
4. No tener en cuenta el horario a la hora de las
publicaciones. A la hora de diseñar una estrategia de contenidos efectiva, es
necesario encontrar el mejor momento para que esas perlas de sabiduría vean la
luz. Para ello, conviene estudiar la actividad en cada red social concreta, así
como identificar cuándo se registra el mayor grado de interacciones, con el fin
de concentrar las actualizaciones en ese espacio, y poder lograr la mayor
cobertura.
5. Publicar por publicar, sin aportar nada nuevo. Una
práctica habitual es la de dedicarse replicar noticias de máximo interés, sin
aportar nada más. Aprovecha en tu favor la relevancia de dicha información,
añadiéndole un dato significativo, o aportando tu apreciación personal. De este
modo, dotarás a tu mensaje de un valor diferencial, y podrás aumentar su
notoriedad.
6. Criticar a la competencia. Lo
último que puedes hacer en tus perfiles sociales es mencionar a la competencia,
máxime si se trata de menospreciarla o infravalorar su productos o servicios.
Se trata de una práctica que denota falta de profesionalidad y de respeto,
tanto hacia las otras marcas, como hacia los usuarios; además, puede generar
desconfianza. En cambio, refuerza tus valores positivos y transmite tu imagen de
saber hacer y calidad de servicio.
7. Desoír a los usuarios. Un perfil social donde aparezcan los comentarios de tu audiencia sin
responder denota una grave falta de interés por parte de la marca. Si tus
usuarios no obtienen respuesta, no podrán confiar en ti, porque demuestras que
no estás cuando te necesitan.
