En muchas ocasiones las personas logran ahorrar cierta cantidad de dinero y luego, al no saber cómo invertirlo, este simplemente se volatiliza. Sin embargo, existen diferentes productos financieros que permiten sacar el máximo partido a los ahorros, los fondos de inversión son uno de ellos.
Una mirada al concepto de fondos de inversión
El fondo de inversión más común es el “fondo mutuo”, fruto de la unión del dinero de diferentes personas o entidades. Este fondo es manejado por una sola entidad (que puede ser un banco), cuyo objetivo es invertir el dinero en diferentes instrumentos financieros (que pueden ser acciones, bonos del tesoro, inmuebles o monedas extranjeras) con el fin de obtener el máximo provecho posible. Normalmente el fondo mutuo se invierte de manera diversificada por lo que el riesgo se minimiza.
También existe otro tipo de fondo de inversión denominado “fondo de inversión libre”. En este caso los importes mínimos de inversión suelen ser altos y se aplican técnicas de inversión como el short-selling. Este tipo de operaciones no tiene como objetivo obtener una liquidez diaria y aunque suelen brindar grandes ganancias, también pueden conducir a grandes pérdidas.
Ventajas y desventajas de los fondos comunes de inversión
Con los fondos de inversión, cualquier persona tendrá la oportunidad de entrar en los mercados financieros, aún si no conoce nada de los mismos. Evidentemente, esto les permitirá que sus ahorros sean mucho más rentables.
Por otra parte, si se opta por un fondo común, las inversiones tendrán un grado de diversificación que sería casi imposible de lograr por un inversor individual. De esta forma, se maximizan las oportunidades de ganar y se minimizan las posibilidades de perder. Además, con el fondo común se puede acceder a inversiones que normalmente se encuentran fuera del alcance de los pequeños inversores. A esto se le suma que el dinero será manejado por profesionales del sector.
Obviamente, los fondos comunes también tienen sus desventajas; como por ejemplo, los honorarios que cobra la sociedad gestora, las imposiciones fiscales y la imposibilidad de poder personalizar el portafolio de inversiones.
¿La solución?
Los fondos comunes de inversión continúan siendo una excelente opción para quienes desean rentabilizar sus ahorros; no obstante, existen algunos detalles que debes tomar en cuenta antes de decidir en qué banco vas a confiar.
Si estás pensando en participar en un fondo común de inversión, he aquí algunos aspectos que la entidad gestora debería garantizarte:
- Gestión de los fondos por profesionales.
- Transparencia total, que significa publicación diaria de los movimientos financieros y reportes mensuales.
- Diversificación de las inversiones para minimizar el riesgo.
- Posibilidad de disponer el capital invertido en el menor tiempo posible y sin pagar penalizaciones.
Finalmente, vale aclarar que estos requisitos no son una utopía, en España existen bancos como el Sabadell que son capaces de garantizar estos aspectos básicos de los fondos comunes de inversión.
