06 octubre 2010

Valorar un diseño: Siete reglas básicas

En el momento de valorar un diseño es importante deshacernos de todas las ideas preconcebidas en materia de estética, aprender a dejar volar la imaginación pero a la misma vez tener un peso que nos mantenga atados a la tierra. Hallar este equilibrio o punto óptimo no es sencillo por lo que a continuación les comparto algunas reglas muy sencillas que pueden utilizarse en la práctica para valorar un diseño:

1. No existe lo lindo o lo feo.

2. No se puede anular la historia subyacente de la organización, empresa o producto que se está representando. Caso contrario crearemos un diseño bello pero ajeno a la identidad de marca.

3. Debemos mantenernos fiel a la estrategia y no sucumbir a los cantos de sirena de la imaginación. En muchas ocasiones nos topamos con diseños muy originales pero que no transmiten la idea o la esencia del producto que se desea vender. En este caso, el diseño es totalmente inapropiado.

4. Considerar las costumbres y la cultura del sitio en el cual se mostrará el diseño. Sin el análisis in situ pocos diseños tienen la posibilidad de imponerse en el mercado.

5. Conocer las limitaciones técnicas y legislativas. De seguro no desearíamos que después de semanas de trabajo nuestro diseño o campaña publicitaria quedara fuera del mercado debido a que infringe alguna ley previamente estipulada en la región.

6. Considerar la cantidad de fondos disponibles. Soñar está bien, pero poner los pies en la tierra tampoco está mal. Todo diseñador sabe que debe ajustarse a un presupuesto.

7. Valorar los parámetros de éxito en una perspectiva futura. El diseño es llamativo hoy, pero... ¿y mañana?